Cuando
tu espíritu esté turbado,
sigue
el consejo de San Agustín:
“Sé
pronto, como David, para exclamar:
Ten piedad de mí, oh Señor,
que él extenderá su mano fuerte
para calmar tu enojo
o aquello que te causa problemas.”
San Francisco de Sales.
Cuando
tu espíritu esté turbado,
sigue
el consejo de San Agustín:
“Sé
pronto, como David, para exclamar:
Ten piedad de mí, oh Señor,
que él extenderá su mano fuerte
para calmar tu enojo
o aquello que te causa problemas.”
San Francisco de Sales.
Pentecostés es una de las festividades más importantes del cristianismo que conmemora el descenso del Espíritu Santo sobre los apóstoles y...