María la madre
Virgen santa de Dios
Ven, bendícenos.
El pueblo canta
A tu nombre bendito
y reza a Dios
El pueblo reza
Vuela nuestra oración
hasta tus manos
María la madre
Virgen santa de Dios
Ven, bendícenos.
El pueblo canta
A tu nombre bendito
y reza a Dios
El pueblo reza
Vuela nuestra oración
hasta tus manos
“Alaba a Dios y confía en
él.”
He necesitado años para
entender situaciones que en su momento no comprendí y en las que creí que Dios
se había olvidado de mí.
Hoy comprendo que no
estaba sola y que aquellas pruebas me fortalecieron y que no eran tan oscuras
como en su momento creí que eran.
Mi error fue no confiar en
Dios. Hoy lo sé, los tiempos de Dios no son los nuestros.
Aprendí que Dios no es una
máquina a la que le ponemos una ficha y nos entrega un dulce, debí dejar en sus
manos mi problema y confiar.
No estaba sola, hoy lo
comprendo.
“Alaba a Dios y confía en
él.”
MUÉVEME
EL VERTE.
No me mueve mi Dios
Para quererte el cielo
Que me tienes prometido,
Ni me mueve el infierno
Tan temido,
Para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor,
Muéveme el verte
Clavado en esa Cruz y Escarnecido
Muéveme el ver
Tu cuerpo tan herido,
Muéveme Tus afrentas y Tu muerte.
Muéveme, al fin, Tu amor,
Y en tal manera que
Aunque no hubiera cielo,
Yo te amara,
Y aunque no hubiera infierno,
Te temiera.
No me tienes que dar
Porque te quiera
Pues aunque lo que espero,
No esperara,
Lo mismo que te quiero,
Te quisiera.
Santa
Teresa de Ávila. (1515-1582)
La
historia de la patrona de la Argentina, Nuestra Señora de Lujan se remonta a
1630.
Según
quedó registrado la imagen de la Purísima Virgen María, llegó a Buenos Aires y
su destino era Santiago del Estero. Lo cierto es que la carreta que la
transportaba debió detenerse por problemas a orillas del río Lujan.
Los
transportistas pensaron que era demasiado el peso y bajaron los bultos entre
ellos la caja que llevaba la imagen de Nuestra Señora.
Al
bajar la imagen los bueyes caminaron, asombrados los carreteros subieron la
caja con la Virgen, los animales se detuvieron.
La
Virgen quería quedarse en ese lugar.
Al
dejarla en tierra pudieron seguir su viaje, un esclavo de nombre Manuel que
trabajaba en una estancia del lugar, le fue designado el cuidado de la imagen,
él levantó una ermita y se quedó para siempre siendo su custodio.
Con
el paso del tiempo se llegó a construir el templo Santuario que hoy la honra y
al que llegan miles de personas de todo el país.
Es
la Madre de Jesús, Virgen milagrosa que quiso quedarse en Lujan, es nuestra
patrona, cada año se realizan varias procesiones, pero una en especial al
Santuario de Nuestra Señor de Lujan para venerarla y pedirle paz y salud se
realiza los primeros días del mes de octubre de cada año.
En
2024 se congregaron más de 2.000.000 de personas peregrinando desde todo Buenos
Aires para llegar a su templo. El 8 de mayo es su día. Ella es la patrona de
nuestro país; Argentina.
¡¡Ave
Madre!!
Estrella de la mañana,
Madre del salvador,
refugio de los que sufren,
elegida del creador.
En América Latina,
el mal va caminando
segando tallos y flores,
los jardines desolados
lentamente va dejando.´
Ruega por nosotros Madre,
eleva nuestra oración,
nuestras voces en tus manos,
entrégaselas a Dios.
DIOS LOS BENDIGA LES DE SALUD Y ALEGRÍA Y BENDIGA A LOS HOMBRES DE BIEN
QUE TRABAJAN POR LA PAZ-
mariarosa
“Alégrate
llena de gracia, el Señor está contigo”
Es el saludo que el Ángel Gabriel le dice a María, cuando le
anuncia que va a ser madre del salvador.
Bendita mujer que creyó y nos regaló a Jesús, María hizo preguntas,
en ese momento no entendió las palabras del ángel.
También nosotros a veces no entendemos, hasta que el tiempo
nos hace ver el significado de aquello que su momento no comprendimos. María
confió en Dios a pesar de no entender y dijo sí, su sí nos regaló a Jesús.
Corren tiempos difíciles, son muchas las preguntas y
situaciones que nos debilitan la fe, que necesidad tenemos hoy de que ese
saludo del ángel nos llegué a nosotros y que como María, sin entender, pongamos
nuestra esperanza en el Señor, que la alegría cristiana nos fortalezca, porque
a pesar de todo también nos pasan cosas lindas.
Pidamos a María que
podamos alegrarnos a pesar de las dificultades.
A la
Virgen (Gabriela Mistral)
Madre, ya estoy aquí
A tus pies dejaré el corazón
triste el vivir, el vivir sin ti
larga el ansia y larga la aflicción.
En el más ancho pliegue de tu manto
este viejo cansancio deja dormir
dame a enjugar mi llanto
y dame el sol antes de morir.
Madre, ya estoy aquí.
llevé paz, traje tribulación
si no descansa por fin en ti
¿dónde va a descansar mi corazón?
María la madre Virgen santa de Dios Ven, bendícenos. El pueblo canta A tu nombre bendito y reza a Dios El pueblo reza Vuela nuestra or...